Comer con los ojos
Verdad. Esta expresión tan manida la aplicamos al hecho de ver un plato preparado justo como nos gusta, en su punto…pero que, por uno u otro motivo, no podemos ingerir de la forma usual, por la boca claro.
¿cuantas veces nos repiten los chefs televisivos. “huyyy, si lo pudieseis oler!” en ese momento comemos -si reune las condiciones anteriores- con los ojos. Evidentemente no engordamos.


