..."La nutrición ortomolecular no trabaja el desequilibrio sino a la persona con el desequilibrio. Por esta razón, no existen dos tratamientos iguales, ni reglas generales sobre la alimentación"...
Cala h. Cervera , nutricionista ortomolecular.
En medicina ortomolecular se considera que las enfermedades se originan por causas múltiples no específicas, congénitas o adquiridas. Estas causas dan lugar a aberraciones bioquímicas, cuya acumulación da lugar a los síntomas e indicios, de los cuales se sigue la percepción de un estado de enfermedad. Algunas enfermedades clínicamente evidentes se pueden describir como conjuntos difusos de anomalías bioquímicas. Claramente, es ventajoso que los médicos reconozcan y corrijan los pequeños conjuntos de anomalías bioquímicas a los pacientes en una fase temprana, antes de que la extensión de las anomalías dé lugar a enfermedades reconocibles.
En la práctica, el doctor ortomolecular confía en gran medida en las pruebas de laboratorio. Además de las analíticas clínicas estándar, los doctores ortomoleculares emplean una amplia gama del sofisticados análisis de laboratorio, incluyendo análisis de aminoácidos, ácidos orgánicos, vitaminas y minerales, el estado de vitaminas funcionales, hormonas, inmunología, microbiología y función gastrointestinal. Muchas de las pruebas más nuevas no han sido aceptadas por la medicina convencional.
La terapia ortomolecular consiste en procurar proporcionar cantidades óptimas de sustancias normales al cuerpo, comúnmente por administración oral. En los primeros tiempos de la medicina ortomolecular, esto significó generalmente terapias con dosis altas de un solo nutriente. Sin embargo, algunas dolencias requieren dejar de tomar temporalmente sustancias normales. Así, lo “óptimo” es una cuestión de juicio clínico. A menudo, el médico ortomolecular emplea múltiples sustancias vitales (aminoácidos, enzimas, nutrientes no esenciales, hormonas, vitaminas, minerales, etc.) en un esfuerzo terapéutico de restaurar éstos (o sustancias derivadas de ellos) a los niveles estadísticamente normales en personas jóvenes sanas.
La suplementación con dosis relativamente grandes de vitaminas (con la cual el autor de la web puede no estar de acuerdo) se da a menudo y la terapia conocida por el nombre de "terapia de megavitaminas" se ha llegado a asociar popularmente con este campo. La terapia de megavitaminas es la administración de cantidades grandes de vitaminas, a menudo muchas veces mayor que la cantidad diaria recomendada (RDA por sus siglas en inglés, de "recommended dietary allowance"). Los ácidos grasos de cadena corta son producidos por la fermentación de la fibra dietética en el colon, después son absorbidos y utilizados, ayudado a menudo con una combinación de probióticos, de prebióticos y de los “ gliconutrientes ” que se agregan a la dieta.
Las sustancias pueden ser administradas cambiando la dieta para acentuar ciertos elementos altos en nutrientes, suplementación dietética con tabletas, o la inyección intravenosa de soluciones nutritivas.
fuente: wikipedia.org
Cala h. Cervera , nutricionista ortomolecular.
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Vitaminas (A, B2, B12, D, E, etc) y minerales (Fósforo, Selenio, Hierro, Yodo y Zinc) que contribuyen a cubrir gran parte de las ingestas diarias de nutrientes recomendadas para un adulto. La acción antioxidante de algunas vitaminas y oligoelementos del huevo ayuda a proteger a nuestro organismo de procesos degenerativos diversos (cáncer, diabetes, cataratas), así como de las enfermedades cardiovasculares.
El contenido energético por huevo de acerca a las 75 kilocalorías, es decir, el aporte calórico de un huevo es relativamente bajo, por tanto no favorece la obesidad. Muchos platos a base de huevo pueden prepararse con muy poca o ninguna grasa añadida. El huevo tiene 7,5 g de lípidos totales, de los cuales 2 g corresponden a ácidos grasos saturados (AGS), 1,1 g son ácidos grasos poliinsaturados (AGP) y 3 g de ácidos grasos monoinsaturados. La relación AGP/AGS es 0,55, considerada más que aceptable y por tanto recomendable en términos de nutrición. Es destacable su riqueza del huevo en ácido oleico (monoinsaturado), valorado por sus efectos favorables sobre la salud. El huevo es la principal fuente de fosfolípidos de la dieta y contribuye a satisfacer de forma significativa las necesidades en ácido linoleico, ácido esencial que el organismo no puede sintetizar. Un huevo aporta gran parte de la colina recomendada por los organismos responsables de la educación nutricional, unos 500 mg/día. También es la mejor fuente dietética de lecitina (fosfatidilcolina), compuesto de gran interés nutricional por su importancia en diversos procesos metabólicos, en la construcción de membranas celulares y del neurotransmisor acetilcolina. La biotina es otro nutriente importante que se encuentra en el huevo, vinculada a la protección de la piel, a un gran número de reacciones del organismo y al mantenimiento de las funciones corporales. La ingesta diaria recomendada de biotina es de 30 mcg por día, que un huevo cubre aproximadamente en un 40%. Los huevos contienen además riboflavina (20% de la cantidad diaria recomendada), Selenio (12%) y vitamina K (31%). |
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