relato:
El otro día me encontré con un amigo que había ido, por primera vez este año, a buscar espárragos.
El hombre estaba más feliz que unas pascuas; explicaba cómo los iba a preparar, salteados con un poco de aceite de oliva y un diente de ajo picado, tal vez añadiría unas setas que tenía desecadas, pero no estaba seguro. Lo que si era seguro es que íba a hacer un revuelto pero con el huevo pasado por agua, porque claro, conservaba todas sus propiedades.
Osea que una vez hecho el susodicho salteado, le trocearía por encima un huevo pasado por agua tres minutos. Además no le pondria sal - la tensión, la retención de líquidos...( que a el no le afectaban)- porque lo iba a aliñar con aromas del bosque de donde los había cogido -roméro,tomillo,albahaca- aromas-hierbas que además eran diuréticas, antiinflamatorias y relajantes.
Total que iba a prepararse una cena que era una medicina. Para beber, una copa pequeña de vino tinto y de postre fresas con zumo de naranja.
El parecido con Homer Simpson es, como se ve, imposible de encontrar, porque el bueno de Homer está en las antípodas alimentarias de mi amigo.
Mi amigo no es que tuviera una debilidad especialísima con los trigueros, la tenía con todo lo que atravesaba su traquea y llegaba a su estomago y aparato digestivo, hígado y torrente sanguíneo; y era una persona super normal, ningún locuelo ni colgado ni nada parecido. Había llevado, eso si, el "mens sana in corpore sano" a la máxima expresión.
Claro, aunque a el le costaba reconocerlo, el habito alimenticio condicionaba un poco su vida - horarios,
preparación o pensamiento de lo que iba a cenar cuando estaba comiendose el almuerzo... Pero eso señores no era nada comparado con la calidad de vida que tenía; hacía deporte regularmente y con tan buena alimetación tenía un sistema nervioso protegido contra el estrés.
Los milagros de un espárrago...
Esta breve descripción nos da una idea de lo que influye la alimentación en cada uno de nosotros.
También podriamos hablar de personas como Simpson, que en absoluto vigilan su dieta porque se sienten "bien". Pero es que hay gente que no explota no se sabe porqué.
blogova-07
A tener en cuenta también las siguientes
RECOMENDACIONES:
Cocina sana. Higiene y salud al cocinar:
Para evitar las infecciones por contaminación de los alimentos y las perdidas de nutrientes, debemos cuidar ciertos aspectos de la cocina.
Las ollas y demás utensilios, los lugares de almacenaje de los alimentos y la cocina, deben limpiarse escrupulosamente.
Los fritos se hacen en aceite muy caliente (pero no humeante) para evitar alteraciones en la albúmina.
Si queremos que las verduras y hortalizas no pierdan vitaminas ni minerales, debemos cocinarlas en poca agua (hirviendo), tapadas y rápidamente.
Los jugos de frutas deben protegerse de la luz.
En el refrigerador no se colocaran lácteos o las frutas y verduras en el lugar de las carnes o los pescados para evitar alteraciones de olor y de sabor.
Antes de cocinar debemos lavarnos las manos y cepillamos las uñas. Las heridas deben protegerse con un vendaje o guante.
