Ovo lacto vegetariana

Lo mejor, el final. No comparto pero respeto.

 

Bueno, las cosas que me pasan a mi que soy ovo lacto vegetariana.

* Me paso horas en el super intentando descifrar los ingredientes de letras minúsculas para poder comprar alimentos veganos.

* He investigado durante horas para comprarme unos zapatos que no sean de piel.

* Me he convertido en ovo lacto vegana (por favor veganos, no se me tiren al cuello). No puedo soportar pensar que muera un animal, ya sea por comida como por piel, por un capricho mio.

* Le he empezado a coger asco a la mayonesa.

* Cuando cocino (suelo cocinar yo) lo suelo hacer todo vegano.

* Me encanta hacer galletas. Pues ahora las adapté para veganos, igual que bizcochos, magdalenas,….

* Entrar en una tienda de ropa de bebés y pedir zapatos que no sean de piel y ropa que no sea de lana y que me miren como si hubiera entrado un alien y les hubiera dicho que la tierra es plana.

* Suscribirme a revistas de recetas vegetarianas (y veganas!)

* Reducir al mínimo la lista de restaurantes donde poder comer.

Y esto no es todo. Muchas más cosas, detalles del día a día, o cosas más importantes que de tantas y de tan integradas en mi vida, no me doy ni cuenta.

Me gusta esta vida :)


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Patata enmascarada

Poner a hervir la patata entera con piel en agua y sal. Cuando esten cocidas pelarlas (en caliente siempre mejor). Poner el bacó entre 2 hojas de papel de plata al horno a 170ºC hasta que sea dore. Por otro lado, saltar en una paella con un chorro de aceite, el tocino y cuando empiece a coger color añadir los morcillas, dejar dorar y añadir el grano de ajo cortado muy pequeño. Cuando el ajo empiece a coger color añadir la patata pelada y con ayuda de un tenedor ir aplastando poco a poco la mezcla. Si las patatas se enganchan en el fondo de la paella iremos rascando con la ayuda de una cuchara. Debe quedar una patata melosa. Rectificar de sal y colocar en el plato. Saltar las setas en una paella con un chorro de aceite. Salpimentar. Cocer el foie, salpimentado, en una paella por cada lado y colocar encima de la patata enmascarada. Montar el plato poniendo la patata enmascarada, el corte de foie encima, el crujiente de bacon y las setas.

Fuente


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Cocina creativa para niños

En mi opinión, si bién es una opción recomendable en algunos casos, no es aconsejable fomentar un tipo de cocina creativa para los más pequeños del tipo dibujitos con los espaguetti o pinturas con la salsa de tomate…
Lo que se logra entonces es enmascarar la realidad, ¿será bueno eso a la larga?
Si el nene se acostumbra a que el sabor de las espinacas es la barba de un enanito de blancanieves (por decir algo) ¿que pasará el dia en que se decida presentarle el plato con unas espinacas a la crema tal y como son?
Como todos sabemos, nacemos con la “grabadora” visual y demás a cero, por lo tanto empecemos a meter los contenidos reales y seguro que no se da cuenta de si es bueno , malo, feo o indigesto (bueno de esto último se daria cuenta al cabo de un rato desgraciadamente)…simplemente porqué no tiene referencias.

A los dos años filetes de atún con coliflor y judias pintas con jamón!


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Trufa: estrella del otoño

El aroma penetrante y el profundo e intenso sabor de la trufa la convierten en un diamante en bruto reservado tan sólo para unos pocos afortunados. Si en la Edad Media se consideraba como una manifestación diabólica, en la actualidad se ha posicionado como el ingrediente estrella de propuestas gastronómicas más exquisitas de la temporada. Desde principios de noviembre hasta que su fugaz recolección lo permita, normalmente a finales de invierno, su perfume se expande por los bosques más selectos para llegar a los restaurantes más relevantes y a la cocina de los más privilegiados. Su carácter de diamante va unido a su particular nacimiento. Crece oculta a unos 30 centímetros del suelo, sin tallos ni raíces, lo que la convierte en un producto de difícil acceso y, posterior, recogida. Sin embargo, su seña de identidad se halla en que cuando está madura desprende un fuerte olor que atrae a algunos animales como cerdos y perros y que se emplean a la hora de recolectarla.
Más allá de su poder culinario, sus propiedades nutricionales tampoco se quedan al margen. Al tratarse de un hongo, «poseen un valor nutricional bastante similar al de otras setas. Tienen un elevado contenido en agua, un 80 por ciento, y muy escaso valor calórico, alrededor de 60-65 calorías por cada cien gramos», explica María Achón, profesora de Nutrición de la Universidad CEU-San Pablo. Dado que está considerada más un condimento que un alimento y, por ello, se añade en pequeñas cantidades a los platos, «no va a modificar notablemente el perfil nutricional de las recetas. No obstante, aportará principalmente proteínas y, a pesar de ser de origen vegetal, tienen un buen perfil de aminoácidos esenciales como el triptófano, lisina, treonina, metionina, isoleucina, fenilalanina y valina», afirma Concepción Maximiano Alonso, dietista-nutricionista de Sprim (Salud, Prevención, Investigación e Información Médica).

Ingesta mínima
«La presencia de diferentes componentes no nutritivos en una u otra, como sustancias aromáticas, hace que la trufa negra tenga más sabor y, en cambio, la trufa blanca, es más aromática que sabrosa», matiza la experta. Hay que tener en cuenta, según Achón, que «la ingesta de trufa es mínima. Nunca se ingiere por un ración como lo haríamos con unos champiñones o unos níscalos, en cuyo caso podríamos tomar alrededor de 150 gramos. Aunque comamos un plato aderezado con trufa nunca llegaríamos a ingerir más de dos gramos». No hay que olvidar, continúa la experta, «que le hombre, cuando se lo puede permitir, no sólo ingiere alimentos para nutrirse y, por tanto, cubrir unas necesidades fisiológicas, sino también en gran medida por el placer que proporcionan algunos de ellos como sucede con la trufa». Blanca y negra protagonizan las dos variedades de trufas más populares. En concreto,Tuber magnatum y Tuber album, también conocidas como trufas blancas de Italia suponen, para los expertos en gastronomía, la más apreciada. También está la Tuber aestivum Vitt, la trufa estival o de verano que, al contrario que las anteriores tiene su época de crecimiento en verano hasta principios de otoño. Se caracteriza por su color marrón negruzco y su carne compacta y está disponible en el mercado durante todo el año. Precisamente, por su categoría de «joya» este hongo se cotiza a unos precios desorbitados y sólo al alcance de una minoría. Para Ignazio Deias, el propietario de los restaurantes Boccondivino, Acquafredda y Scacco Matto, «la blanca es hasta cinco veces más cara la negra. Alcanza los 8.000 euros por kilo, mientras que la negra va desde los cien hasta los 600 euros el kilo, según la variedad. Sin embargo, el hecho de que sea más barata no significa que no sea de menor calidad porque, incluso, hay blancas muy caras y tampoco son tan buenas». Mientras que la trufa blanca es más típica de Italia, en nuestro país podemos presumir, sobre todo en Soria, provincia trufera por excelencia, de contar con una gran cantidad de trufa negra repartida en la mitad este del país y que, en muchas ocasiones, se exporta a Francia que es su principal consumidor.

MÁXIMO PROVECHO
A la hora de cocinar un plato con trufa, Deias explica que existen diferencias entre la blanca y la negra. En concreto, la primera de ellas «posee un sabor y un perfume muy intenso que va muy bien con preparaciones clásicas como pasta, un risotto o huevos fritos. Hay que tener en cuenta que esta variedad no aguanta el calor, es decir, no se puede cocinar. Tan sólo hay que ponerla espolvoreada o en láminas sobre el plato para que, con el calor que desprende, su olor se intensifique. Para resaltar su intensidad aromática, lo mejor es emplearla en preparaciones poco elaboradas que no anulen su esencia. Todo lo contrario sucede con la negra. Al tener un aguante mucho mayor a las altas temperaturas, resulta perfecta si se rehoga o se añade a algún guiso». Como la negra resulta más económica y, además, la tenemos casi todo el año disponible, conviene tener en cuenta que para que tenga la certeza de que está adquiriendo trufa auténtica, debe ser redonda y de una sola pieza. A la hora de manipularla hay que tratarla con delicadeza y nunca hay que pelarlas ni mojarlas en agua, sino limpiarlas con un cepillo o un trapo húmedo. Para conservarla, se puede meter en la nevera en un recipiente, aunque también se pueden introducir en un tupper con unos huevos de manera que la porosidad de la cáscara hará que coja el sabor de la trufa, lo que dará como resultado unos huevos trufados perfectos para unas tortillas.

de Beatriz Muñoz para larazon.es


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El magret de pato

Hace solamente unos diez años era un desconocido en España. Se vendia en lugares muy concretos, en pocos restaurantes y a un precio elevado.

Provenia mayoritariamente de Francia, aunque en Navarra ya tocaban el producto (Martiko).

Pronto, y como es lógico en una carne tan sabrosa, se popularizó…y hasta hoy, en que es uno de los platos estrella en muchos restaurantes; aporta un toque de distinción, sobre todo por el hecho de que como mejor se degusta sea acompañado de una salsa agridulce o dulce o un puré de castañas o una mermelada de cebolla por ejemplo.

Es una carne fibrosa y debe comerse poco hecha, rosada en su interior y tostada por fuera.

En cuanto a la piel -y a pesar del titulo de este blog- debe quedar crujiente…El contraste entre piel y carne es un gustazo. Si no puedes tomar grasas quitasela, el magret está bueno igual (¿igual?).

magret de pato
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la alimentación en verano

Frutas, ensaladas de todo tipo y agua, mucha agua…

Esto es lo básico, debe ser lo más fresco posible y comerlo en cantidades moderadas, incluso estas fuentes de tantas propiedades nos pueden jugar una mala pasada en forma de indigestión si abusamos de ellas.

Pasta fresca con salsas ligeras o mejor sin salsa, si acaso un pesto frio reinventado, con poco aceite y mucha albahaca fresca; esta hierba aromática es la que acompaña a la famosa ensalada capresse de tomate y mozarella fresca, buenísima.

En verano se diria que nos apetece más el pescado, sobre todo si es fresco y de calidad, como un rape a la plancha o una dorada al horno sin grandes adicionemientos.

¿Y el helado que?, muy bueno gracias!

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